20/2/11

Tifon

A veces el corazón se apasiona tanto con lo que vivimos que siente que puede explotar y todos los sentidos se agudizan al punto de llevarnos a limites desconocidos.


A veces lo que sentimos puede llegar a ser tan fuerte que creemos que el alma va a salirse de nuestros cuerpos, materializándose para poder romperse.


A veces la tristeza es tan grande que no podemos ver las cosas tal cual son y caemos presos de esa ceguera temporal.


Tener siempre presente que somos alma y mente y que esto no es una batalla en donde solo uno domina nuestras vidas, es una tarea del día a día, del minuto a minuto.


Perder ese sentido de unidad en uno, puede lastimarnos, puede no dejarnos ver la realidad, puede hacernos perder lo mas importante: vivir en paz.


Si cuando sentimos que perdemos el rumbo nos diéramos la oportunidad de ver que el timón sigue en nuestras manos mas allá de lo que sentimos, el miedo no se apoderaría de nosotros y nada ni nadie nos lastimaría.


De eso se trata el ser fuerte, entero, decidido y fiel a uno mismo; no de no temerle a la tormenta, sino de aprender a bailar bajo la lluvia.

7 comentarios:

Xaj dijo...

¡No es, acaso, el bailar bajo las gotas que caen, eso que debemos hacer para darnos cuenta de la nimiedad de todo lo demás?

Saluditos

vero mariani dijo...

grosa. me encantó la frase final. hay que aprender (y disfrutar) bailar bajo la lluvia... te quiero amiga!


guarda, estoy por subir el sorteo de alma... date una vuelta en un rato por las dudas ;)

muaaaaaaaaaa

Bárbara Russo dijo...

Xaj: TOTALMENTE!
Vero: Gracias por el mimo!!!! te quiero

My Cup of Tea dijo...

Sabes que lo leo y parece escrito para mi. Cada palabra.

Bárbara Russo dijo...

Entonces hacelo tuyo, te lo regalo!

ceci dijo...

BArbie: esa frase del final es lo más. La tuve por mucho tiempo como frase en mi blog. Es muy muy gráfica. Igual que lo que decís sobre tomar el timón.
Un beso enorme!

www.yosoyyosoy.com.ar dijo...

intensisimo y bellisimo suceso climatologico...mmmmmm me ayudarias a bailar?