10/4/11

Lección del día...

"Dar para recibir", es una de las primeras lecciones que los que nos criamos en la religión cristiana recibimos.
Como descubrir la felicidad en la entrega, en pensar en el prójimo y amarlo como a uno mismo.
Y que pasa cuando un día de locura, en donde necesitaríamos un abrazo de esos cálidos, seguros, confiables que te hacen dormir en un pecho ajeno, muta a mimar, a entregarse, a encontrar placer en acariciar mas que en el ser acariciado?
No nos educan para aprender a dejarnos llevar, no nos educan para mostrarnos vulnerables, necesitados, hasta tristes.
Nos enseñan a ser fuertes sin aclararnos que la fuerza no tiene nada que ver con la posibilidad de decir "por favor abrazame", "no puedo", "necesito tu ayuda".
Y que hay de aquellos buenos alumnos que aprendimos a "dar" tan  bien que hasta obviamos la segunda parte "para recibir" y a veces no sabemos disfrutar de un halago, no reconocemos un piropo y nos incomoda la remota posibilidad de que otro diga algo lindo de nosotros o lo que sabemos hacer?
La lección de recibir a veces es tan difícil como la de dar.
Aceptar el miedo al posible rechazo ante un "te necesito" abruma tanto que ni podemos reconocer que por eso elegimos valernos de nosotros mismos, hacernos fuertes de la forma en que nos enseñaron, vernos poderosos y capaces de todo, ser hasta aquello que ni sabemos ser, aun dejando afuera de los muros a aquellos a quienes mas amamos o quisiéramos amar.
A veces creemos que dando tenemos mas "control" de lo que el otro puede hacer en nuestro corazón y exponerse a recibir es abrirse a la posibilidad de un "no" que ya muchas veces se escuchó.
Pero también duele la soledad que el ser "resistente" genera, nadie cree en la posibilidad de lagrimas que mojan una almohada, o no saber colgar un estante, o en no saber dejarse amar, porque se es "fuerte", "todo se sabe", "todo se puede".
Y todo tiene un quiebre, y el poder ver el temor a dejar de ser Hércules y llegar a ser la princesa del castillo, puede acercar la posibilidad de ser rescatada, abrazada y con un "acá estoy para hacerte sonreír".
A veces la lección debe mutar: "saber recibir, para poder dar". 
Y a practicar...

6 comentarios:

Jessi dijo...

Pucha que me hiciste emocionar Barbie...es tal cual!! Me asombra saber que alguien acaba de escribir por mí, jeje.
Gracias...simplemente gracias.
Abrazote fuerte desde Bariloche, llenito de colores otoñales.

Bárbara Russo dijo...

Gracias Jessi!
Me alegra mucho saber que puedo darle las palabras a otros con las mismas emociones.
Y a dejarse mimar carajo!
Gracias por los colores

Bárbara Russo dijo...

Gracias Jessi!
Me alegra mucho saber que puedo darle las palabras a otros con las mismas emociones.
Y a dejarse mimar carajo!
Gracias por los colores

vero mariani dijo...

eso, te toca practicar bar ;)
te quiero!

Bárbara Russo dijo...

estoy practicando

www.yosoyyosoy.com.ar dijo...

hermosisimo barbie, bellisimo lo escrito!!! buenisimo!!! te felicito
me rei cuando llego a la parte final y veo la segunda foto, yo estaba leyendolo en la misma posicion, mano en menton, me cague de la risa.