6/6/08

Esther Williams


Corría el año 2000 y dentro de las actividades que realizaba por ese entonces, estaba la natación. Deporte que por cierto siempre quise.
En una de mis clases comencé a demostrar mis destrezas sobre el trampolín por lo que mi profesor asombrado me invitó a subirme al más alto de ellos para probar un clavado... mmm.
Sufro de vértigo, detalle no menor, pero también de orgullo por lo que decidí que lo intentaría.
Parada en el borde a 4 mts sobre el nivel del agua, sentí como por mis piernas corría un frío que nada tenía que ver con la temperatura del ambiente y dije temerosa: "Mejor me tiro de palito"...
El profesor insistió en la sencillez del procedimiento "Estira los brazos, la cabeza en medio de ellos y dejate caer, es simple". Una voz, la mía, me decía que me bajara de esa locura, me recordaba el miedo a la altura. Otra voz, mía también, decía "Vas a quedar como una floja? Esta remarcando que es sencillo". Y así fue que estiré mis brazos, mi cabeza en medio de ellos... y diciendo :"Que sea lo que Dios quiera", me dejé caer.
4mts de altura hacia arriba el trampolín y 4.5mts hacia abajo llenos de agua, no salpiqué una gota , e impacte sin ningún tipo de reparo en el fondo de la pileta con la cabeza. Mis brazos perdieron toda conexión con la realidad, así también mi mente por lo que nunca evite el impacto.
Resultado: La llevé de regalo, volví a nacer, sólo tuve que usar durante un mes y algo, un cuello ortopédico. Ningún médico podía creer la historia, que bien real fue.
Cuántas veces no damos importancia a nuestra propia voz y nos dejamos llevar por el que dirán. Cuántas veces damos menos valor a lo que creemos realmente que a las creencias de los otros. Cuántas veces nos golpeamos por no seguir el instinto que el conocernos más que nadie nos da.

Yo aprendí mi lección.

Ayer, después de 8 años de no ir a natación volví al agua. Más allá de aprender a escucharme, lo primero que hice fue observar el lugar, y respiré profundo cuando ví que este natatorio, NO TENíA TRAMPOLíN!!!

3 comentarios:

Germán dijo...

Volviste al agua despues de 8 años !!??...sucia.

Lorena Frost dijo...

Yo cuando escuché esa anécdota, no lo podía creer!!! Realmente tenés una cabeza especial...

Rayu dijo...

yo me tire de un trampolin a los 13 años y me agarro lumbagia...

me tuvieron que poner una inyeccion que me dolio mas que el dolor de la cintura... pero bueh, era eso o no poder ponerme los lompas...